D´Ambrosio: “El Evangelio debe ser anunciado a todas las personas y en todos los contextos”

Charla sobre la institución de la Iglesia y la evangelización 

 

La relación entre la Iglesia como institución y la evangelización centró la charla de la tercera sesión del Curso de Formación Permanente 2017, que este año se titula Pensar la Evangelización. Para hablar de ello, visitó la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia un experto en la institución eclesial como Rocco D´Ambrosio, profesor de filosofía política en la Universidad Gregoriana de Roma y director de las escuelas de cultura y política Cercasi un fine. Es sacerdote de la Diócesis de Bari. Su charla se tituló La evangelización desde la institución eclesial. La lógica de las instituciones puesta al servicio de la evangelización, ventajas y riesgos.

 

D´Ambrosio dejó claro desde el primer momento que “la Iglesia es una institución y como institución, humanamente hablando, es como cualquier otra”. Por tanto “es una asociación social legitimada” por un legitimador o “autoridad superior que reconoce al grupo, sus comportamientos y sus normas. El italiano citó aquí el libro de Mary Douglas How institutions think.

 

Para D´Ambrosio la Iglesia, como institución religiosa, es una de las seis instituciones fundamentales enumeradas por Eric Voegelin: “la familia, el trabajo, el comercio (hoy diríamos el mercado), la cultura, la religión y la política”. En este sentido “no se puede prescindir de las instituciones fundamentales” y tal y como dice Jean Monnet, “nada existe sin las personas, nada permanece sin las instituciones”.

 

El siguiente paso es reconocer que la Iglesia, como institución, está constituida por personas y esas personas tienen “las clásicas dinámicas, antropológicas y éticas”. Esas dinámicas siempre presentan un lado positivo y otro negativo: el respeto a las personas frente al abuso de ellas; la confianza frente a la traición; la agregación frente la disgregación, el poder sano frente al mal gobierno; el uso honesto de los bienes terrenos frente a diferentes formas de corrupción y violencia...  

 

Rocco D´Ambrosio insistió en que hay que conocer muy bien a la institución eclesial

 

Pero dicho esto, hay que tener claro el fundamento teológico de que “la Iglesia tiene una doble naturaleza: la humana y la divina”. En este punto, D´Ambrosio recurrió a Santo Tomás de Aquino para afirmar que “dado que la gracia no destruye la naturaleza, sino que la perfecciona, la razón debe servir a la fe”. Por ello, es necesario “estudiar la naturaleza de la Iglesia como institución”.

 

En dicho estudio, considera que “la Iglesia es una institución peculiar” ya que al “hablar de los aspectos humanos de la comunidad encuentra dificultades de orden práctico”, nunca de orden teológico. El profesor de filosofía política tiene claro que “no hay que demostrar su naturaleza divina de la Iglesia”. Simplemente plantea que “la razón debe servir para clarificar mejor la institución como comunidad”. Y en este sentido “el primer paso es la honestidad”: no se debe esconder lo que el pensador K. G. Jung llama “zonas de sombra”. “Hay que tener la valentía de reconocerlas, valorarlas y sanarlas”, dice D´Ambrosio.

 

Igualmente, “un análisis institucional de la realidad eclesial constituye la base necesaria e indispensable para la comprensión de la fe”.

 

A partir de aquí, a la Iglesia le pasa como al resto de instituciones y es que “todas las instituciones se resisten a la innovación”.

 

Presentó la relación entre institución y evangelización partiendo de una premisa: “El Evangelio debe ser anunciado a todas las personas y en todos los contextos”. Es un fundamento establecido en Gaudium et Spes, 76.

 

Lo primero que hay que tener en cuenta es que “quien escucha muchas veces tiene presente los problemas de la institución eclesial”. Es importante saber que la negatividad que se tiene de la institución es un elemento muy fuerte que hay que tratar de superar en un primer lugar para poder evangelizar más adelante. En este sentido, considera que “habrá que discutir primero y superar las zonas de sombra” para poder evangelizar.

 

Además planteó dos dudas: por un lado, si “prestamos atención al mensaje o al mensajero”, y por otro, “si utilizamos los mismos métodos de marketing que otros productos, corremos el riesgo de que el Evangelio sea confundido con estos productos”.

 

Primera charla de evangelización e institución del sacerdote italiano

 

En síntesis, Rocco D´Ambrosio nos dejó cinco actitudes negativas y positivas en la relación entre la evangelización y la institución eclesial:

 

1. “A la demostración, preferir la invocación”. En la evangelización es más productivo indicar que la verdad es Jesucristo, invocar esa verdad. Hay un límite sutil: anuncio el Evangelio pero reconozco que muchas cosas no están claras, que se plantean algunas dudas…

 

2. “Al reclutamiento, preferir la formación”. La Iglesia no es un ejército de reclutamiento. La información impartida ha perdido la tensión ética y cultural. Se genera un clero con estrechas y débiles visiones pastorales. Los problemas de nuestra sociedad son tan complejos que debemos estudiarlos profundamente para conocer dónde y cómo debemos evangelizar en nuestros contextos concretos.

 

3. “A la imposición, preferir el diálogo”. No podemos imponer la fe. Dialogar es estar convencidos de que el otro puede muchas cosas.

 

4. “A la condena, preferir el discernimiento”. Analizar los signos de la presencia de Jesucristo en todas las culturas, en todas las personas.

 

5. “Al rechazo, preferir el amor”.

 



Compartir en redes sociales:   

Galería de imágenes:
  Aviso legal   |   Diseño web: aitana.com    Compartir en redes sociales:   Compartir en Facebook